Síndrome de Sjögren

¿En qué consiste?

El síndrome de Sjögren es una condición autoinmune, crónica y sistémica, caracterizada por infiltración (acumulación) en las glándulas exocrinas, de células de defensa denominadas linfocitos que generan daño y pérdida de la función de estas glándulas. Las glándulas exocrinas son aquellas que se distribuyen por todo el cuerpo y no tienen como función la liberación de hormonas sino que son las encargadas de producir líquidos como las lágrimas y la saliva y demás secreciones de mucosas como la laringe, la tráquea y la vagina.

Esta enfermedad afecta predominantemente a mujeres cercanas a los 20 años y también a aquellas postmenopáusicas.

¿Por qué se origina?

No se puede determinar un factor único responsable del síndrome de Sjögren. Este se incluye dentro de las enfermedades “autoinmunes”.

Casi la mitad de los casos de esta enfermedad ocurre de forma aislada, como única condición médica denominada Sjögren Primario. La otra mitad se encuentra asociada a otras enfermedades reumatológicas Sjögren secundario, ligado más frecuentemente con el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide.

Principales síntomas

Las manifestaciones clínicas de la enfermedad ocurren por la pérdida de la función de las glándulas afectadas. La sequedad en las mucosas es el síntoma más común.
A nivel ocular el deterioro en la cantidad y calidad de las lágrimas hace que se perciba dicha sequedad como una sensación de arena intraocular, ojo rojo, y episodios de conjuntivitis a repetición.

En la cavidad oral por pérdida de producción de saliva, se da la sequedad oral. Esto genera necesidad de consumo permanente de líquidos, y deterioro en la calidad de los dientes, por presencia de caries. Además se puede presentar dificultad para deglutir los alimentos y cambio en la percepción de los sabores.

Otros órganos frecuentemente comprometidos son la piel y las mucosas.

Aunque la marca del síndrome de Sjögren son los síntomas secos, existen casos donde la afección puede ser más grave, a nivel de otros órganos como sistema nervioso, pulmones y riñones.

La fertilidad parece no verse afectada, ni el nacimiento de niños de pacientes con esta condición médica. Sin embargo, es fundamental que el control de las mujeres en embarazo que tengan esta enfermedad, sea realizado por un grupo interdisciplinario con experiencia en tal patología. 

Diagnóstico

El Sjögren es una enfermedad de curso muy lento, por lo que el tiempo entre el inicio de los síntomas y la progresión de los mismos puede ser de 10 años.

No existe una prueba única para diagnosticarla. Se debe tener presente que condiciones médicas como depresión, ansiedad, diabetes, hipotiroidismo pueden generar síntomas secos.

El reumatólogo es el médico responsable de establecer el diagnóstico de este padecimiento. No obstante, otras especialidades como la oftalmología pueden sospecharla.

Los exámenes solicitados para su diagnóstico incluyen: anticuerpos antinucleares, factor reumatoide, anticuerpos contra Ro (SS-A) y contra La (SS-B). Adicionalmente pruebas oftalmológicas (test de Schirmer y Rosa de Bengala) y pruebas en la cavidad oral (biopsia de glándula salival). 

Tratamiento

Los medicamentos tópicos como las gotas oftalmológicas pueden mejorar los síntomas de ojo seco.

La pilocarpina es un medicamento utilizado para el síndrome de ojo seco y boca seca, mejorando no solo la cantidad de fluido producido (lágrimas y saliva) sino también la calidad de éste.

En pacientes con síntomas fuera de las glándulas y artritis (inflamación con dolor articular), los medicamentos como antimaláricos (cloroquina e hidroxicloroquina) y esteroides  generan gran mejoría de los síntomas.

Pronóstico y expectativa de vida

El síndrome de Sjögren debe ser considerado más como una condición médica molesta que como una condición médica mortal, siendo en general más benigna que otras condiciones autoinmunes. En general, no se asocia con deterioro rápido de los síntomas. Sin embargo, debe ser controlado y evaluado por médicos con experiencia en esta enfermedad.